miércoles, 12 de noviembre de 2014

Rajoy llega mal y tarde

Sí señor. Tres días han bastado para que el Presidente del Gobierno hiciera acto de presencia tras celebrarse la "consulta alternativa" de Artur Mas el pasado 9-N en Cataluña. Hasta el momento se habían pronunciado líderes de partidos como PSOE, UPyD e incluso miembros de la Fiscalía General del Estado, pero no Mariano Rajoy.

Ya había cierto revuelo dentro del Partido Popular por el silencio de Rajoy. Tanto es así, que el diputado barcelonés y portavoz del PP de la Comisión de Presupuestos, Antonio Gallego, ha ofrecido hoy a sus señorías un discurso algo subidito de tono en la sesión plenaria del Congreso, en la que se ha discutido el Dictamen del Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2015. Incluso el Presidente del Congreso, Jesús Posada, ha tenido que llamarle al orden.

Mariano Rajoy (PP) / Uly Martin (Reuters-Live)
Efectivamente. El Jefe del Ejecutivo convocó a los periodistas en la Moncloa y, en contra de lo que pudiéramos pensar, no había pantallas de plasma por el que declarar. Pero anduvo torpe nuestro Presidente. El paupérrimo discurso ofrecido (o la alta expectación que se tenía en él) tras el 9-N ha sido, cuanto menos, decepcionante. Para repetir lo mismo que ha venido repitiendo hasta ahora, no hacía falta que se molestara en convocar la rueda de prensa. Aún así, se agradece el gesto. 

Lo que viene a decirnos es que el Gobierno no da para más. Se le han agotado las ideas (si es que alguna vez las tuvo) y no ofrece soluciones, sino disputas y más disputas que, al final, redundarán en un aumento del sentimiento independentista de los catalanes, como ya expliqué en mi artículo "9-N: el día de después", según los estudios del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat de Cataluña.

Como bien declaró Meritxell Batet, secretaria de Estudios y Programas del PSOE, "las únicas soluciones que podrán dar salida a este problema político son políticas". Y es que ya no tiene sentido actuar por la Justicia, que ya de por sí se está haciendo mal, porque sólo se quieren centrar en el artículo 2 de la Constitución Española, olvidándose del artículo 92, que establece que "las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos". De hecho, hace unas horas nos enterábamos que, tras la reunión mantenida esta misma tarde, la Fiscalía General del Estado ha preferido dejar que sea la Fiscalía de Cataluña la que decida interponer, o no, la querella contra Artur Mas.

Ahora toca ofrecer soluciones alternativas a la acérrima unidad de la nación española defendida por el PP y a la exacerbada y peligrosa idea de independencia del pueblo catalán defendida por la coalición CiU-ERC. La solución pasa por el federalismo. Pasa por reformar la Constitución; hacerla más moderna y acorde a nuestros tiempos. 

Pedro Sánchez (PSOE) en rueda de prensa en el Congreso de los Diputados / EFE
Es el PSOE quien, sin duda alguna, más pasos está dando en este sentido. De hecho, Pedro Sánchez ya ha anunciado que va a reunir al Consejo Federal este domingo en Zaragoza para perfilar la reforma constitucional que, por cierto, Rajoy y el PP han despreciado en varias ocasiones.

Y es que mientras unos se quedan inmóviles y ofrecen vagas, irritantes y redundantes declaraciones, otros se mueven por concretar ideas y buscar soluciones. 

Comparecencia íntegra del Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tras la celebración de la "consulta alternativa" celebrada en Cataluña el pasado 9-N.


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